En general podemos decir que la alimentación del caballo se compone de dos elementos principales:el forraje y el pienso. La clave para conseguir una alimentación adecuada es lograr el equilibrio perfecto en la cantidad a proporcionar de cada uno de estos alimentos; que estará en función de la raza del animal, su tamaño, edad, trabajo que realice, estación, etc...
EL FORRAJE: Es decir, la hierba y el heno que aportan la fibra necesaria y suponen la mayor parte del volumen de la dieta. Su calidad dependerá, como es lógico, de la calidad de la hierba que tengamos, la cual debe ser vigilada para que mantenga durante todo el año los mismos valores nutritivos para el animal.
En cuanto al heno (hierba cortada y seca almacenada), ten en cuenta que alcanza su mayor calidad después de florecer y antes de producir la semilla. Vigila que su heno cuente con hierbas buenas y nutritivas, algunas éstas son: • Hierba de prado. • La espigueta. • La cola de rata. • La hierba de páramo.
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Reglas para una buena alimentación
A continuación recogemos una serie de reglas que te recomendamos seguir para conseguir que la alimentación de tu animal sea la adecuada: - Mantener siempre una dieta equilibrada: esto es, variar los alimentos del caballo, vigilando que no sólo coma hierba o pienso. - Darle gran número de comidas pero cada una de ellas de poca cantidad: el estado natural del caballo le hace comer prácticamente de forma constante, nunca debemos dejarle más de ocho horas seguidas sin comer, pero sin darle grandes cantidades en cada una de las comidas. - Crea una rutina y síguela: los caballos son animales de costumbres, cualquier cambio en el horario de sus comidas de puede llegar producirles una alteración intestinal. - No hagas cambios repentinos en la dieta: podrían producir trastornos intestinales en el animal. - Ten preparada constantemente agua limpia y fresca: debemos darle agua antes de las comidas. El agua es fundamental para el caballo ya que supone un 60% de su peso corporal y además la utiliza para la digestión. - No obligues al caballo a realizar fuertes trabajos o a viajar justo después de comer. - Mantener limpias todas las zonas de almacenaje de la comida. - Trata que el heno permanezca siempre seco. - Vigila la calidad de todos los alimentos.
Cada caballo deberá ser tratado como un individuo a la hora de diseñar su dieta. Tenemos que analizar sus características particulares: raza, peso, edad, ejercicio que realiza a lo largo del día, etc. para poder determinar qué tipo de alimentación precisa, así como su cantidad.
Algunos parámetros para determinar la cantidad de comida que requiere tu caballo: • Un caballo de más de 1,50 metros: entre 12 y 14 kg de comida diaria. • Un caballo de menos de 1,50 m: entre 11 y 12,5 kg.
Para determinar la relación óptima entre la cantidad de forraje y de pienso puedes hacerlo según estos datos: • Comida de mantenimiento o básica: 100-70% forraje y 0-30% piensos concentrados. Para mantener al animal en su peso, dieta óptima durante la época del verano. • Comida para animales que realizan poco trabajo: 70-60% forraje y 30-40% piensos. • Comida para caballos de trabajo medio: 60-50% forraje y 40-50% de piensos. • Comida para animales que desarrollan un trabajo duro o de competición: 50-40% forraje y 50-60% piensos. • Comida para animales que compiten en pruebas de alta resistencia o que realizan un trabajo muy duro: 30-40% forraje y 60-70% piensos.